La radiación, vida y milagros

En el anterior post describimos qué es la radiación y qué tipos de radiación podemos encontrar. También mencionamos la característica crítica a la hora de evaluar sus efectos sobre los seres vivos; su efecto ionizante. En este post profundizaremos en los efectos de la radiación ionizante sobre los seres vivos.

La radiación ionizante produce un cambio en los átomos que atraviesa. En el caso de las células de los seres vivos, la estructura más sensible a este daño es la cadena de ADN. No sólo la cadena es muy sensible al daño ionizante si no que además este daño tiene un gran efecto. Dependiendo del grado de daño en la cadena, el ADN puede:

  • Si el daño es pequeño, repararse
  • Si el daño es incompatible con la función del ADN, la célula muere
  • Si el daño es moderado y no es suficiente como para matar a la célula, el ADN ionizado por la radiación crea una mutación que podría pasar a las siguientes generaciones de células y así degenerar en un cáncer.

El efecto de la radiación y su capacidad de generar un tumor o dañar al organismo (hablamos ya de organismo y no de célula) dependerá por tanto del tipo de radiación (la radiación neutrónica puede ser más dañina que la radiación γ), de la energía de la radiación (como vimos, la radiación γ y la luz visible son el mismo tipo de radiación pero diferente energía), de la cantidad de radiación (cuanto más próxima esté la fuente, más activa sea y más tiempo nos quedemos a verla, peor) y de la zona del cuerpo en la que se recibe (como el torso es más sensible, los técnicos de rayos se cubren con un mandilón de plomo el cuerpo, pero no los brazos)

La exposición a la radiación tiene dos tipos de efectos;

  • Estocásticos o  probabilísticos; para exposiciones leves, no se observan efectos inmediatos en el organismo, pero a la larga aumenta el riesgo de padecer cáncer.
  • Deterministas; para grandes exposiciones, sí o sí se produce un daño apreciable en el organismo de forma inmediata.

Estos efectos serían comparables a los del alcohol; Si tomas una copa al día es más probable (pero no seguro) que acabes padeciendo cirrosis, pero si tomas 15 copas un sólo día, es totalmente seguro que acabarás con un coma etílico. Es decir, si recibes una radiografía de pecho al día aumenta el riesgo de padecer cualquier tipo de cáncer, y si te expones a un reactor nuclear durante el suficiente tiempo, padecerás lo que se llama envenenamiento por radiación.

El envenenamiento por radiación conlleva diferentes grados en función de lo severa que haya sido la exposición, pero en general produce nauseas, diarrea, deterioro del sistema inmune y posiblemente, la muerte. El daño por radiación afecta especialmente a zonas de nuestro cuerpo que están en continua regeneración celular, como la pared  intestinal y la médula ósea, donde se generan los glóbulos blancos.

Hasta aquí los efectos de la radiación, en el próximo post repasaremos los principales accidentes radiológicos que ha habido en la historia.

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2 respuestas a La radiación, vida y milagros

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